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4 de abril de 2026 • Dogalyir • 5 min de lectura

El caso de Murphy Campbell: cuando la IA y los trolls de derechos de autor atacan a los músicos

El caso de Murphy Campbell: cuando la IA y los trolls de derechos de autor atacan a los músicos

El caso de Murphy Campbell: cuando la IA y los trolls de derechos de autor atacan a los músicos

En enero de este año, la música folk Murphy Campbell descubrió algo inquietante en su perfil de Spotify: varias canciones que no le pertenecían aparecían publicadas bajo su nombre. No eran simples covers o versiones no autorizadas, sino algo más preocupante: grabaciones que ella misma había interpretado, pero con voces alteradas por inteligencia artificial.

El descubrimiento de las falsificaciones con IA

Campbell rápidamente dedujo lo que había ocurrido. Alguien había tomado sus interpretaciones originales publicadas en YouTube, las había procesado con herramientas de IA para modificar las voces, y luego las había subido a plataformas de streaming como si fueran suyas. “Pensé que existían más controles antes de que alguien pudiera hacer algo así. Pero bueno, fue una lección aprendida”, comentó la artista en una entrevista.

Lo más alarmante es que estas falsificaciones pasaron los filtros de las plataformas sin problemas. Cuando Campbell analizó una de las canciones, “Four Marys”, con dos detectores diferentes de IA, ambos confirmaron que probablemente había sido generada artificialmente.

La lucha por eliminar el contenido falso

El proceso para eliminar estas canciones falsas resultó ser más complicado de lo esperado. “Me convertí en una pesada”, admitió Campbell sobre su insistencia con las plataformas. Aunque logró que se retiraran algunas versiones de YouTube Music y Apple Music, en Spotify la situación persiste de forma peculiar: al menos una canción sigue disponible, pero bajo un perfil de artista diferente que, curiosamente, también se llama Murphy Campbell.

“Obviamente, me encantó eso”, dijo irónicamente la verdadera Murphy Campbell sobre la proliferación de sus identidades falsas en la plataforma.

Las promesas de las plataformas y el escepticismo de los artistas

Spotify está probando un nuevo sistema que permitiría a los artistas aprobar manualmente las canciones antes de que aparezcan en sus perfiles. Sin embargo, Campbell se muestra escéptica después de su experiencia: “Cada vez que una entidad tan grande hace una promesa así a los músicos, parece que nunca resulta ser lo que prometieron. Pero tendré curiosidad por probarlo en el futuro”.

Desde Dogalyir, entendemos que la implementación de sistemas de verificación robustos es crucial en la era digital. La tecnología debe servir para proteger a los creadores, no para facilitar su explotación.

El segundo golpe: los trolls de derechos de autor

Justo cuando se publicó un artículo en Rolling Stone sobre su experiencia con las imitaciones de IA, Campbell enfrentó un nuevo problema. Una serie de videos fueron subidos a YouTube a través del distribuidor Vydia, aunque nunca se hicieron públicos. Estos videos fueron utilizados para reclamar la propiedad de material en varios de los videos originales de Campbell.

La artista recibió una notificación de YouTube que decía: “Ahora estás compartiendo ingresos con los propietarios de los derechos de autor de la música detectada en tu video, Darling Corey”. Lo más absurdo de la situación: las canciones en cuestión están en dominio público, incluyendo clásicos como “In the Pines”, que data de al menos la década de 1870 y ha sido versionada por artistas desde Lead Belly hasta Nirvana.

La respuesta de las plataformas y distribuidores

Vydia finalmente liberó esos reclamos y baneó al usuario que subió los videos, quien usaba el alias “Murphy Rider”. Roy LaManna, portavoz de Vydia, destacó que de los más de 6 millones de reclamos presentados a través del sistema Content ID de YouTube, solo el 0.02% fueron inválidos, lo que considera “asombroso según los estándares de la industria”.

LaManna también negó cualquier conexión entre Vydia y las covers de IA subidas a las plataformas de streaming bajo el nombre de Campbell, aunque reconoció que la coincidencia temporal resulta sospechosa.

Las consecuencias y reflexiones

El caso ha generado importantes repercusiones. LaManna mencionó que Vydia recibió “amenazas de muerte literales” que llevaron a la evacuación de sus oficinas. Campbell, por su parte, no está dispuesta a exculpar completamente a Vydia, pero reconoce que el problema es más profundo.

“Creo que esto va mucho más allá de lo que pensamos”, afirma la artista. El mundo de la IA generativa, la distribución musical y los derechos de autor presenta múltiples puntos de falla y oportunidades para el abuso.

Un panorama complejo que requiere soluciones tecnológicas

Esta historia ilustra perfectamente los desafíos que enfrentan los creadores en la era digital. Por un lado, las herramientas de IA permiten crear falsificaciones convincentes que pueden dañar la reputación y los ingresos de los artistas. Por otro, los sistemas automatizados de derechos de autor pueden ser manipulados por actores malintencionados.

En Dogalyir, trabajamos en soluciones tecnológicas que buscan equilibrar la innovación con la protección de los derechos digitales. La transparencia, la verificación robusta y sistemas de detección más inteligentes son elementos clave para construir un ecosistema digital más justo para todos los creadores.

El caso de Murphy Campbell no es aislado. Cada vez más artistas reportan problemas similares, desde covers generados por IA hasta reclamos fraudulentos de derechos de autor. La industria necesita evolucionar rápidamente para proteger a quienes crean el contenido que disfrutamos todos los días.

La tecnología debe ser una aliada de la creatividad, no una herramienta para su explotación. Historias como esta nos recuerdan la importancia de desarrollar sistemas éticos, transparentes y efectivos que respeten tanto la innovación como los derechos fundamentales de los creadores.